Descubre el asombroso relato del amor de Dios por la humanidad, desde la creación del mundo hasta la victoria de Jesús sobre la muerte. Una historia conmovedora y llena de esperanza que invita a los niños a descubrir una amistad eterna con su Creador.
El Gran Plan de Amor de Dios Hace mucho, mucho tiempo… cuando todavía no existían las montañas, ni los árboles, ni los animales… Dios creó los cielos y la tierra. Dios creó el sol brillante para el día y la luna y las estrellas para la noche. Creó los mares profundos donde nadan los peces, los bosques verdes donde viven los animales y los pájaros que vuelan alto en el cielo. Y cuando Dios miró todo lo que había hecho dijo: —¡Es muy bueno! Pero Dios quería algo aún más especial. Entonces creó a Adán y Eva. Ellos podían hablar con Dios, caminar con Él y conocerlo. ¡Eran sus amigos! Todo era perfecto. No había tristeza. No había vergüenza. No había miedo. Adán y Eva vivían felices con Dios. Pero un día… algo muy triste ocurrió. Adán y Eva desobedecieron a Dios. En lugar de confiar en Él, decidieron hacer lo que ellos querían. La Biblia llama a eso pecado. El pecado es cuando hacemos, decimos o pensamos algo que va en contra de Dios. Desde ese día, algo cambió. Adán y Eva sintieron vergüenza. Y ya no podían estar cerca de Dios como antes. Y ¿sabes algo? La Biblia dice que todos hemos pecado. Romanos 3:23 dice: “Todos pecaron y están lejos de la gloria de Dios.” ¡Qué triste! Las personas necesitábamos ayuda. Necesitábamos a alguien que nos rescatara. Pero Dios tenía un gran plan de amor. Dios nos ama tanto… que envió a alguien muy especial. Envió a Jesús. Jesús es el Hijo de Dios. Jesús vino al mundo y vivió entre las personas. Pero Jesús era diferente a todos nosotros. Jesús nunca pecó. Nunca hizo, ni dijo, ni pensó nada malo contra Dios. Jesús ayudaba a las personas. Sanaba a los enfermos. Daba comida a los que tenían hambre. Amaba a los que estaban tristes. Un día, cuando había una tormenta muy fuerte, Jesús habló al viento y al mar… y la tormenta se calmó. Otra vez, una persona había muerto… ¡y Jesús la volvió a la vida! Jesús hizo muchos milagros y mostró que Él es el Hijo de Dios. Pero algunas personas no querían a Jesús. Lo odiaban. Lo acusaron de cosas que no eran verdad. Y un día hicieron algo terrible. Clavaron a Jesús en una cruz. Pero Jesús decidió morir. Él murió para tomar nuestro pecado, nuestra vergüenza y nuestro castigo. Después de morir, pusieron su cuerpo en una tumba y cerraron la entrada con una gran piedra. Parecía el final… pero no lo era. Tres días después… ¡algo asombroso ocurrió! Jesús volvió a vivir. ¡La tumba estaba vacía! Jesús venció a la muerte. Después se apareció a sus discípulos y les dijo: —Vayan y cuéntenle a todos que yo estoy vivo. Y esa es la mejor noticia de todas. Jesús está vivo. Y hoy Jesús te invita a ser su amigo. Él puede perdonar tus pecados. Puede quitar tu vergüenza. Y puede darte una nueva vida con Dios. La Biblia dice en Juan 3:16: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él no se pierda, sino que tenga vida eterna.” Y también dice en Romanos 10:9: “Si confiesas que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo.” Si quieres, puedes hablar con Dios así: ⸻ 🙏 Una oración Papito Dios, Quiero ser tu amigo y tu seguidor. Sé que muchas veces te he desobedecido y he pecado contra ti. Por favor perdóname. Creo que Jesús murió para recibir el castigo por mis pecados. También creo que Él está vivo. Ayúdame a confiar en ti y a seguirte cada día. Te pertenezco. En el nombre de Jesús, Amén.